miércoles, 22 de febrero de 2012

Ellos son diferentes

Yo sigo con el rollo de que los políticos cobran demasiado para lo que sudan la camiseta. Imaginemos a un político en concreto, cada uno que le ponga el careto que quiera, cobrando un sueldazo, digamos unos 3.000 €:
.- ¿Y, tengo pagas extras?
.- Pues no, está prorrateada.
.- Bueno, no importa "es lo que hay". ¿Dietas?
.- Tampoco. Usarás tu coche y te pagarás tu menú, si quieres te traes el tupper
.- ¿Horario?
.- Aquí se sabe la entrada , no la salida.
.- Bien bien...".tal y como están las cosas...." 
La cosa es que tipo acaba su legislatura, se va al paro, se le acaba el paro, cobra la ayuda familiar, se le acaba la ayuda familiar  y a pasar penurias como cualquier obrero.
Pero la historia no es así, ya en el gobierno se encargará de que así no sea, engrosará su cuenta bancaria, lamerá mil culos para conseguir algo mejor que engrose más aún sus cuentas bancarias, que a estas alturas están fuera del país. Supongo que todos haríamos lo mismo, que ni yo me libraba. Sólo que no he tenido acceso al poder desmesurado.No he tenido la oportunidad de estar en esa posición tan privilegiada. Porque, no me negarán que estos políticos se creen con un privilegio especial  y trabajan menos que un albañil, un campesino, un médico, un abogado, un hostelero, barrendero, autobusero o un ama de casa....etc. Lo que quiero decir que con el mínimo esfuerzo hacen y deshacen. Es tremendo con que naturalidad  abusan de la autoridad, parece que creen que nosotros pensamos que son diferentes, no son diferentes a nadie, es más ¿cuántas veces llegan al poder los analfabetos, ignorantes e hijos de puta? La respuesta de las dejo a uds, que son personas sensatas. Son diferentes, retiro lo escrito, son absolutamente diferentes, ellos ni pestañean.


martes, 14 de febrero de 2012

Mejor reír que llorar

Será la edad, será...seguro que si. Pero siempre me acuerdo de mis seres queridos. Los que están lejos y los que no está nunca más. Tengo temporadas. Lo bueno es que siempre me acuerdo de lo bueno que tienen. Mi familia es una familia muy especial. A lo mejor estamos unidos porque en la distancia no se discute. Yo con mi madre o mi hermano no recuerdo haber discutido ni con el resto de mi familia. Una mala cara si. Pero discusiones a grito pelado, no recuerdo. En realidad con la única que discuto es con la pequeña de la casa y cada vez menos con mi pareja, ese si que es un capo en lo de discutir y que ni se le ocurra negarlo porque le fascina. Pero me resulta incómoda la situación. Tampoco pretendo estar saltando en una pata el día entero pero quitarle hierro al asunto, a la vida. Que no todo sea tan serio. Si la miseria esta aquí, llevamos años, siglos con lo mismo, el hambre, la pobreza, el paro, el fascismo, las dictaduras, los malos tratos ... nada podemos hacer, solo gritar y llenar las páginas de las redes con estas protestas. Yo nunca manifiesto tristezas y miserias por las redes, aunque todos lo hacen y me parece muy buena obra ya que yo me informo, no se me escapa ningún niño muerto de hambre ni  unos malos tratos ni los pederastas ni los fascistas ni tampoco se me escapa leer las risas que nos echamos todos cuando sale algo gracioso. 
La cuestión es que hablaba de mi familia, por una serie de circunstancias de la vida no estamos juntos. No es muy agradable tenerlos lejos. 
La última vez que estuvimos todos juntos fué en el año 75 creo, luego uno de ellos cometió el error de morirse y todo cambio para siempre. No cambió para mal, pero nuestros corazones se murieron un poquito. Se llevo con él algo inexplicable, nos arrebató gran parte del dolor que se puede tener en la vida. La naturaleza nos lo hace pasar mal a veces. No va como tiene que ir, tu naces y deberías tener tu trayectoria vital sin problemas. O sea morir de viejo. El era un niño con 19 años.
Me cuentan sus hermanos y mi madre que en su funeral casi se mean de la risa, ya que las personas que fueron al funeral, le daban el pésame a  una tal  Matania (una chica que hacía teatro con él) y se saltaban a la familia, ya  veo las miradas de complicidad y estupefacción entre ellos, una  de ellas se reía tanto que tuvo que ponerse un pañuelo en la cara, se ahogaba. George un colega comentó: " Que mal lo paso la pequeña, fué la que peor lo llevo". Me acaba de decir una de mis tías que cuando se ríe mucho  dice: "No me reía tanto desde el funeral de Diego"

martes, 31 de enero de 2012

Miradas


Hay miradas que te lo dicen todo. Hace unos días me echaron una mirada tan cómplice, tan sincera, que desde hacía tiempo no me pasaba. En realidad no fué solamente la mirada, sino toda la expresión de su cara me llegó al alma. Sentí que me recorría una especie de miedo o de que estaba desvelando un secreto entre nosotros que no se debía desvelar. Me dio pena en ese momento haber hecho sentir a esa persona triste. Noté tristeza en su cara. Noté un:" no sigamos con este tema que me duele".Tampoco vayan a pensar que era un tema muy peliagudo, era un tema normal de conversación, pero eramos muchos y a esa persona no le gustaba ese tema. Así que dejamos de hablar de ese tema y todo siguió tan normal. 
Luego hablamos entre nosotros si realmente lo que yo había percibido era cierto. Me dijo que era muy cierto.
También hay miradas hermosas que te hacen sonreír, que te transmiten amor y gustan. 
Es bonito el tema de las miradas. En el bus, en una consulta, en la calle. Es que somos unos mirones y nos gusta mirar. Si no sería aburrido el trayecto, por ejemplo el del bus, una vez que chequeas al personal y no te atrae nadie miras el paisaje, te pones los cascos y hasta te relajas. Por el contrario si hay alguien que nos atrae, hacemos lo posible para captar su mirada. No mientan, ustedes también. Todos queremos captar la mirada del que nos atrae, da igual el sexo. La cuestión es llamar un poquito la atención, tener un viaje gratificante, que alguien sea amable con su mirada, nos hace ver la vida más alegre, ese ratito que duro el trayecto captamos miradas amables y el mundo nos parece mejor. Un detalle, que no se me olvide: Mira como te gustaría que te miraran

miércoles, 25 de enero de 2012

Amistad

Yo tenía un concepto de la amistad potente. Creía en la amistad, creía en el ser humano. Hoy me encontré con una amiga. Me contó que después de toda una vida se había separado del marido, tienen dos hijos en común, un montón de cosas en común menos amor. Esta mujer se dio cuenta que la enfermedad que padecía le había hecho ver la realidad de la relación. Que, que en la salud y en la enfermedad es mentira. Bueno, ella se despachó a gusto.
Yo también me separé y aún conservo el amor a esa persona, amistad, lealtad (quiero decir que jamás hablo mal de esa persona, ni he contado sus secretos).
¿Por qué hay que acabar mal?¿Por qué las parejas no saben hacer un trato amistoso? Si es que hubo amor... por qué no se separan las cosas, quiero decir: Ya no podemos estar juntos, pero no nos hagamos la vida imposible. 
Hay pruebas de que con mi anterior pareja jamás nos dimos problemas. Siempre consideré que era inteligente, bueno era algo que no me planteaba, era obvio. Siempre supe que no tendría problemas  con ella, como si estaba en pareja, como si no. Me preguntarán ¿por qué te separaste entonces? y yo les contesto " eso fué cosa nuestra no, es pública". 
Por eso empiezo el artículo que yo creía en la amistad y creía en el ser humano. Más que nada creo en mi. En mi amistad, en lo que yo estoy capacitado para dar. Lo de los demás, no lo sé. Creí que todo el mundo tenía la misma capacidad que yo. (o la mayoría)

lunes, 23 de enero de 2012

El trabajo en España

El otro día pensaba en los trabajos. Si no eres el puto amo y  el jefe vas jodido. Trabajos del sector servicios, que deberían estar mejor pagados ya que estás cara al público. Debes de sonreír y ser amable. Por lo tanto, estar relajado sin preocuparte si tienes los ojos clavados del cabrón de tu jefe, pendiente de algún  fallo.
Siempre pienso en la hostelería, cuando pienso en la hijoputez que hay en ese ambiente.  No se valora el trabajo de un camarero/a. El jefe les da una caña tremenda y ellos sonrientes atienden al clientes que a veces es tan déspota como su jefe. Ya saben, personas con la autoestima muy baja que necesitas tener súbditos para creerse estar bien....un error. En España la hostelería siempre fué temible. Entrabas a tu hora, un poco antes te dice el jefe, ya que entre que te cambias y que el local debe estar abierto cara al público a las 8:30, para luego salir una hora más tarde porque llego un cliente que había que atender a última hora.
 Lo peor de todo esto es que tenías que estar agradecido. Tienes que estar agradecido de tener un trabajo.
 La crisis genera un lameculismo atroz, un servilismo espeluznante y tú con tu sonrisa a trabajar feliz. No voy a hablar del sueldo que recibe un camarero. Cada vez recortan más.
Es que a mi no me educaron para el esclavismo. Supongo que a uds. tampoco. Ni para ser servil. Me educaron para decir gracias cuando era necesario. Me educaron a tener deberes y derechos. Que nada es gratis y que tenías que trabajar para vivir. A tener respeto y ser justo etc... A lo que también me educaron es a no permitir que te den por el culo.
Es que es lo que tiene la crisis, que no te queda otra que aguantar.

martes, 27 de diciembre de 2011

Nos quedamos pegados

Estaba yo pensando en por qué el hombre, más que la mujer, se queda pegado en esa juventud tan divertida, tan juvenil y tan irresponsable. ¿Por qué no queremos crecer? ¿Por qué nos asusta tanto crecer? ¿Por qué nos acojonamos ante el compromiso?. Digo yo que cuando uno es joven queremos ser mayores y nos metemos en berenjenales, tales como familia, trabajo e hijos y cuando ya tienes todo esto, queremos volver a ser jóvenes. Empezamos a hacer pesas, nos teñimos los pelos, coqueteamos con jovencitas y aún nos atrevemos a hacer el ganso en alguna discoteca creyéndonos, con alguna que otra copita de más, que lo estamos haciendo de puta madre y que traemos a las "nenas de calle". De repente nos entra un ataque de juventud patético. Nos maqueamos creyendo oír suspiros de amor de adolescentes.
A las mujeres también les pasa, no sé con que intensidad, pero creo que menos, tienen hijos y esas cosas... Pero ¿se han fijado en ese tipo de mujer que aún se cree que puede seguir las modas de las niñas? No las critíco, solo pregunto si se han fijado en ellas. Existen. 
Un punto que he observado, digno de comentar, es que casi todas estas mujeres y hombres que atraviesan ese estado es que se acaban de divorciar,  salen, se divierten lo pasan genial una temporada y luego quieren volver al estado anterior....creyendo impoluto. No señores ya no se puede volver a ese nido que se ha construido a base de irresponsabilidad pero con mucho amor. 
Las mujeres suelen independizarse y decir que ni loca vuelven a tener a un tipo en casa.
Nosotros queremos una mujer, pero casi siempre acabamos con mamá.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Aprovechando al máximo

Yo nunca fuí un chulo o un creído, nunca he ido de nada por la vida, nunca he potenciado mis virtudes porque siempre creí que eran mediocres y sigo pensándolo. Creo que soy normal y creo que todos somos iguales. Siempre fuí cauto con el  éxito, por muy pequeño que fuera, tenía miedo y aún tengo miedo a estar alguna vez en lo alto, por la caída más que nada. Nunca me consideré más que nadie. A veces me pregunto por qué no disfruté plenamente del gustazo del éxito, de una buena nota, de un piropo, de un premio...que miedo ni que mierdas, debería de haber disfrutado de todo y no lo he hecho por miedo a sacarme la cresta. Desde aquí les digo a todos, que disfruten de su valía, aunque consideren pequeña, que los años pasan, que con ésta actitud, la que tuve siempre y sigo manteniendo porque soy como soy, no vale. Aprovechen que la vida pasa y  muy de prisa. Que nadie te quita lo bailado. Hay que disfrutar de todo lo bueno que uno tiene y potenciarlo, no quedarse calladito en una esquina ya que nadie te va preguntar tu opinión....solamente hay que decirla. 
Hoy hace viento y una tarde muy fría, lluviosa pero no triste. Hace un día para disfrutarlo en casa, disfrutarlo de verdad y aprovechando el tiempo haciendo lo que más me gusta.